Granada es una ciudad española que tiene mucho que ofrecer. Entre su patrimonio se encuentra la Alhambra de Granada, una serie de palacios y fortalezas con bellos jardines, que recibe gran cantidad de turistas al año. En árabe vendría a significar “Fortaleza roja”, aunque originalmente era blanca, según algunos historiadores. Sin embargo, las antorchas en la noche le daban un color rojizo. Otros expertos consideran que su nombre se debe principalmente a su fundador llamado Abu al- Ahmar, el cual era pelirrojo.

Visitar la Alhambra de Granada es una experiencia que debes vivir

Este monumento está ubicado en uno de los sitios más altos de la ciudad, ya que se buscaba tener una vista panorámica que advirtiera acerca de cualquier enemigo. De igual forma, se quería que estuviera en un punto por encima del resto de sitios, por ser la residencia real de la Corte Nazarí de Granada. Su primer monarca fue Muhammad Ibn Nasr.

Su construcción es irregular y alargada, porque está adaptada a la colina en donde está ubicada. Tiene varias puertas o accesos: la puerta de las armas, la puerta de la explanada, la puerta de las albercas, la puerta del arrabal, la puerta de los carros, la puerta del vino y la puerta de las Granadas. Sin embargo, actualmente el acceso más común es a través de una entrada cercana al cementerio, ya que se quiere conservar el monumento lo mejor posible y no deteriorar todas sus entradas tradicionales.

La Alhambra de Granada se compone de varios edificios y palacios entre los que se encuentran:

La Alcazaba

La parte más antigua del lugar y la que representaba la zona de mayor defensa militar y vigilancia general del área. Se divide a su vez en la Alcazaba Norte (la cual contiene a la Torre de los Hidalgos, la Plaza de Armas y la Terraza de la Torre del Cubo) y la Alcazaba Oeste (la cual contiene a La Torre de la Vela y al Batión de Artillería). De igual forma está la Alcazaba Sur (la cual contiene la Torre de la Pólvora y el Jardín de los Adarves) y la Alcazaba Este (la cual contiene la Torre del Homenaje, la Torre Quebrada y la Torre del Adarguero).

Palacios Nazaríes

Se dividen entre el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones. Allí se encontraban los cortesanos encargados de las funciones administrativas y de protocolo, así como las instalaciones de disfrute privado del monarca. Dentro de estos palacios se encuentran el Mexuar (la sala de justicia), el Cuarto Dorado, el Palacio de Colmenares, el Patio de los Arrayanes, la Sala de la Barca, el Salón de los embajadores, el Palacio de los Leones, la Sala de los Mocárabes, la Fuente de los Leones y la Sala de los reyes, entre otras maravillas.

Finalmente quedarían las habitaciones del emperador, el peinador de la reina, las zonas de viviendas de los criados y los grandes baños, sorprendentes por su estructura. Posteriormente vienen el Palacio de Carlos V y el Generalife, una villa con jardines para el descanso.