Alojamiento en Calatayud

Calatayud es una ciudad donde, a lo largo de la historia, han convivido diferentes culturas, y ello se hace evidente cuando se contempla la variedad de estilos de su rico legado artístico: los restos de sus cinco castillos, sus torres mudéjares o su interesante casco histórico lleno de valiosos edificios religiosos o civiles, así nos lo cuentan.

 

Esto, unido a su bello entorno natural, con sus aguas termales cuya fama ha traspasado fronteras, y a su cercanía con lugares de gran interés turístico, como el Monasterio de Piedra o la misma capital, Zaragoza, hacen que sea un interesante lugar para pasar unos días conociéndola a ella y a su hermosa provincia.

Y, si vamos a pasar unos días en Calatayud, no sólo podremos, como dice la popular canción, preguntar por la Dolores, sino que podremos alojarnos en su atractivo hotel, la Hospedería Mesón de la Dolores.

 

Se encuentra ubicado en un antiguo palacio del siglo XV, propiedad del Marqués de Ayerbe, que más tarde se convirtió en “el mesón de la Dolores”. Ha sido restaurado respetando los elementos arquitectónicos originales. Podemos verlo en su patio-corrala o en la interesante bodega medieval que conserva.

 

Sus habitaciones son muy grandes, con todo lo necesario y todas ellas con un puro estilo aragonés de la época. En ella, como en el resto del hotel, nos va a parecer estar en otros tiempos ya pasados. La decoración se ha cuidado, en todas las estancias y rincones, con todo lujo de detalles, que dan un ambiente muy acogedor a todo el establecimiento.

 

La bodega mencionada anteriormente, de estilo gótico, la han convertido en una bodega-museo. Allí, el visitante puede admirar, no sólo la estancia en sí, sino también diferentes utensilios y aperos relacionados con el vino, y que usaban nuestros antepasados.

 

Hay una bonita cafetería, en la cual podemos pasar algún rato agradable tomando una copa o un aperitivo. También hay un gran restaurante, que dispone de menús muy variados, elaborados con esmero y muy profesionalmente. De entre los platos que ofrecen se puede sugerir la ensalada de verduritas con ventresca, la tosta de paté casero, los crujientes variados, el ternasco de Aragón o la laminera del mesón.

 

El establecimiento dispone de una tienda donde podremos comprar productos típicos de la zona, como las famosas frutas de Aragón, los también famosísimos caramelos gigantes, chocolates, vinos de Denominación de Origen de Calatayud y otros dulces, así como piezas de cerámica.

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