Sevilla es una ciudad española que se caracteriza por tener uno de los cascos antiguos más grandes de todo el país. También recibe muchísimos turistas anualmente, debido a su gran cantidad de monumentos y patrimonios culturales. Pero aparte de tener monumentos de gran envergadura como La Giralda, el Alcázar o la Torre del Oro, el tiempo en Sevilla es algo que llama la atención.

El tiempo en Sevilla llama la atención de sus visitantes

El tiempo en Sevilla es mediterráneo, pero con ciertos cambios dependiendo de la influencia oceánica y los vientos circundantes. Por lo general su clima es cálido o templado y a veces tiene variaciones a lo largo del año. El verano sevillano es muy largo, con una duración de cuatro meses y el calor es desesperante, llegando a temperaturas de hasta 35°. Por su parte en el invierno, las temperaturas bajan hasta 6°.

Durante el invierno, las precipitaciones se concentran y en verano puede suceder que llueva solamente un día o no llueva jamás en esos cuatro meses, por lo cual la sequía es mayor. Las precipitaciones medias anuales son de 590 mm. En todas las estaciones los vientos son calmados, cambiando nada más su direccionalidad, llegando a los 3km/h aproximadamente.

Contraria a otras poblaciones, en Sevilla se preparan más para el calor abrasador que para el frío invernal. Las casas están acondicionadas para protegerse del calor. Cabe destacar que hace algunos años dos arquitectos sevillanos ganaron el Concurso Green Building Challenge con un proyecto de viviendas cuya arquitectura, materiales y disposición ayudan a los habitantes a sobrellevar el calor de la mejor manera posible.

Entre las estrategias planteadas está aislar el tejado, utilizar vidrios dobles y materiales especiales en las ventanas, conectar las habitaciones de forma que haya un patio central en donde haya corrientes cruzadas y colocar persianas. De igual manera, colocar protecciones vegetales que den sombra, orientar las casas hacia el sureste, usar piedras, mármoles y ladrillos son otras de las propuestas para sobrellevar el calor de verano en Sevilla.