Lugares interesantes en Calahorra

Durante una estancia en la localidad de Calahorra, existen algunos espacios de la misma que no deberíamos dejar de ver. Citamos aquí algunos de ellos, aunque debe tenerse en cuenta que no son los únicos. Son espacios, algunos naturales y algunos construidos por el hombre, interesantes y cada uno de ellos con su propia historia.

Fuente de los trece caños

Es una fuente monumental que está situada en una de las entradas a la localidad. Se construyó en la segunda mitad del siglo XIX, en el manantial donde se encontraba la Fuente Tripona, coincidiendo con la creación de un nuevo acceso a la población, en la zona donde se encontraba la Catedral. El objetivo no fue sólo abastecer de agua a la población, sino también adornar esta nueva entrada.

La Vía Verde

Tiene su principio en el Parque de Cidacos, ocupando la antigua vía del ferrocarril. Su longitud es de 35 kilómetros, y discurre a ratos paralelamente a la carretera comarcal LR134 y a ratos por los bellos parajes de la ribera del río Cidacos. El final del camino se encuentra en la antigua estación de la localidad de Arnedillo, famosa por su balneario y sus aguas termales.

A lo largo del recorrido, que puede realizar cualquiera ya que el terreno tiene poco desnivel, podremos ir descubriendo hermosos rincones de esta tierra y contemplando la belleza de sus campos de cultivo y sus viñedos.

Pantano de la Estanca-Perdiguero

Se halla a 4 kilómetros de la localidad. Fue construido hacia la mitad del siglo XIX, y se abastece del agua del río Cidacos. Recientemente, se han realizado obras en él y ha sido agrandado. Además, ha sido habilitado como zona de recreo. Todo el pantano se encuentra actualmente rodeado por un camino muy cómodo para recorrer, así como de extensiones de pinos.

Es un lugar ideal para ir a pasar un día al aire libre, pudiéndose realizar diversos tipos de deporte náuticos o incluso pescar.

Parque del Cidacos

Es un hermoso parque seminatural, que se encuentra junto a la localidad. Se puede acceder a él desde el lugar donde se halla situada la Catedral.

A orillas del río Cidacos, como su nombre nos indica, es un espacio muy cuidado y de gran belleza, cubierto de verde césped. Mide un kilómetro de largo, siendo una zona muy idónea para pasear o correr. En él encontraremos bellos rincones que nos asombrarán, entre ellos un estanque en el que hay un gran afluencia de aves.

Ha sido perfectamente habilitado para el ocio, y dispone de zonas de picnic. Incluso se han instalado duchas al aire libre para aliviar a los visitantes de los calores del verano.

Barrio de la Judería

El municipio de Calahorra forma parte de la Red de Juderías de nuestro país. No debemos marcharnos de ella sin pasear por las calles de su barrio judío, impregnadas de historia por todos sus rincones.

Los judíos se asentaron en estas tierras en el siglo XIII, y el siglo XIV fue para esta comunidad una época de esplendor, ya que llegaron a ser 600 habitantes. La comunidad se encontraba apartada del resto de la población, aislada de la misma por unas murallas, y consiguió una gran prosperidad. En el emplazamiento donde hoy encontramos la Ermita de San Sebastián estaba ubicada la sinagoga.

El Thorá de esta comunidad está guardado actualmente en el Museo Diocesano que aloja la Catedral de Santa María.

Su legado romano

La huella que dejaron los romanos de su asentamiento en Calahorra es importante. Quedan en la localidad vestigios de esa esplendorosa época, como los del circo romano, del que sólo se conserva una pequeña parte. Destacan el alcantarillado romano y las cloacas, que forman debajo de la población un entramado de túneles, aunque no es posible actualmente visitarlos.

La estructura del casco antiguo es también buena muestra de esta civilización, así como el conocido como “Yacimiento de la clínica”, una interesante villa romana que data del siglo I, y en el cual fue encontrada la “Dama Calagurritana”, una preciosa estatua en mármol representando a una mujer.

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